sábado, 7 de septiembre de 2013

Relato en mente ( No haciendo caso a los consejos literarios) Miguel Dorelo


Relato en mente. (No haciendo caso a los consejos literarios)- Miguel Dorelo

Por suerte, las musas suelen acudir permanentemente a mi mente; creo que inconscientemente, pero no podría asegurarlo.
Cuando esto sucede, no me queda otra que sentarme ante el teclado, comenzar a construir el relato y, alternativamente, cebarme un mate. A veces me da, esto raramente, por tomarme un té.
Debo decir muy abiertamente, que es algo que me gusta abrumadoramente hacer, así que me es absolutamente imposible no llevarlo a cabo lo más rápidamente que pueda. Acaloradamente, me enfrasco en la tarea y raramente pudo dejar de teclear, yo diría que casi abusivamente, hasta alcanzar el objetivo final: lograr un texto correctamente armado, obsesivamente perfecto, adjetivadamente  armonioso, ágilmente legible para todo aquél lector que, aún desprevenidamente, se sumerja muy afirmativamente en las procelosas aguas que ahidalgadamente y orgullosamente les ofrezco hoy. Amigablemente les digo: espero que hayan disfrutado holgadamente de este relato y que, campechanamente, espero recibir sus comentarios, aun anónimamente.
No quiero despedirme sin agradecer buenamente a las enseñanzas de mi profesor del Taller de literatura, allá por San Clemente, principalmente cuando me aconsejaba que tuviese celosamente cuidado en la utilización de palabras que cacofónicamente pudiesen, calamitosamente, atentar contra una lectura que chacabanadamente, se transformara en algo demasiado cansadamente tedioso.


Seguramente he logrado mi objetivo abrumadoramente, ya que, modestamente, esto suelo lograrlo muy cómodamente.

2 comentarios:

Carlos de la Parra dijo...

Las reglas se hicieron para romperse.
Lo armaste ritmícamente.

Lu Folino dijo...

Francamente: usted está demente.
Y que se mueea el Gabo con sus manías contra los adverbios terminados en mente si no fuera porque iimprudentemente se murió.