lunes, 25 de enero de 2010

Resúmenes literarios- Informe sobre ciegos- Miguel Dorelo


¿Donde está Fernando Vidal Olmos, eh?

Resúmenes literarios para gente con poco tiempo. Hoy: Informe sobre ciegos, de Ernesto Sábato -Miguel Dorelo


Esta retorcida historia tiene como protagonista a un retorcido sujeto, con un retorcido nombre: Fernando Vidal Olmos. Al tipo este, no sé porqué, se le ha ocurrido que los pobres cieguitos, son una especie de barras bravas que andan por ahí conspirando para hacer maldades, y a pesar, el muy enfermo masoquista patético, de estar seguro de que va terminar mal (¿cuando empezó esto que ahora va a terminar con mi asesinato?, dice el infeliz al principio del relato), decide investigarlos y escribir un informe sobre ellos, vaya a saber para quién o para qué. Paranoico total, el chabón.
—Soy un investigador del Mal —se autoproclama el trastornado.
Se enreda con algunas mujeres medio sospechosas de conductas no muy claras como para rellenar un poco el informe con un toque femenino, ya que nunca está de más, y deambula por distintos lugares de Buenos Aires que a su manera de ver, serían tétricos. Yo anduve por algunos de esos sitios y, sinceramente, a mí no me dieron miedo.
Pero claro, el tipo de chiquito ya tenía inclinaciones medio fuleras; solía divertirse cazando gorriones para pincharles los ojos con alfileres. No digo que esto esté mal, después de todo un niño también tiene derecho a divertirse, pero yo creo que esto puede ir decantando la personalidad hacia perfiles que algunos luego censurarán, lo que suele acarrear malentendidos de todo tipo.
Ya más grande irá formando su propio carácter y en un alarde de auto-análisis que más de uno debería copiar nos informa: “Soy un canalla y no tengo el menor respeto por mi persona”. Conozco muchos así…Pero menos honestos al momento de reconocerlo.
Este sinceramiento no le impide seguir con su cruzada contra los adeptos al sistema Braile, siempre en solitario, ya que solo él ve la conspiración para dominar al mundo que cree está encabezada por Stevie Wonder, Ray Charles, Andrea Bocceli y Serafín Zubiri, el bailarín de Tinelli.
Pero, a pesar de las apariencias, no todo es locura y malicia en la personalidad de Fernando Vidal Olmos, también hay lugar en su vida para el amor; ama profundamente y apasionadamente a una mujer, y deposita en ella lo mejor de si. Consumar su pasión hacia ella es otro de sus desvelos. Por suerte, esa pasión parece que es correspondida por Alejandra, su hija. ¡Qué linda familia!
Bueno, palabras más palabras menos, la historia es más o menos así, para que seguir dando detalles que no modificarían en nada la perfecta comprensión del relato, solo cabe agregar que al final, siguiendo sus instintos suicidas, el impresentable este, como no lo vienen a buscar, decide ir al lugar donde van a matarlo (según él).
Un final abierto. En realidad no queda otro remedio, ya que es un informe hecho por él mismo, y es lógico suponer que si el místico y neurótico de Fernando fue finalmente ultimado, no hubiese tenido forma de dejarlo por escrito. Salvo, claro que el relato este se enrolara en algo más “Borgiano” o hubiese sido imaginado por Stephen King.
En síntesis, él supone el complot y supone su muerte, lo que me lleva a tratar de arribar a alguna conclusión más o menos coherente.
Si realmente lo mataron al delirante este, para mi, fue el cieguito Borges en complicidad con Maria Kodama. Los motivos están claritos: envidia y celos profesionales; don Jorge Luis nunca pudo escribir una novela; no pudiendo matar al autor, se bifurca y decide hacerlo con su personaje, mientras finge una amistad con don Ernesto.
Pero no estoy seguro, después de todo el informe es como una novela corta dentro de otra. Y una corta novela, como todos saben, bien podría considerarse un cuento largo, lo que llevaría a un sin número de especulaciones que escapan a las posibilidades de análisis de este humilde escriba.
Que investigue la policía, que para eso le pagan.

Exclusivo para La Cuentoteca

9 comentarios:

Ogui dijo...

Esclarecedor! Sobre todo que ahora entendí para qué le pagaban a la policía, entre otras cosas. Siempre sospeché que ese informe era sobre las actividades de Borges en la cofradía de la Flor Solar... en fin. Usté me deja pensando. Y eso es bueno!

Salemo dijo...

En parte coincido y en parte no, don Ogui. Coincido en la parte esa de pensar: dicen que es bueno y yo no soy quién para andar llevándole la contra a los que lo dicen.
En lo que tengo mis serias dudas es en lo de "esclarecedor" y sobre todo con lo de la policía: es harto conocido que ellos no esclarecen demasiado porque están mal pagos.¡Paritarias para las fuerzas del orden, ya!
Me parece.

Clarice Baricco dijo...

Últimamente he pensando en los ciegos.
Pienso en mi miopía.
Pienso...
Y ud me comparte una lectura invernal, no de verano, jaja.
Beso.

Salemo dijo...

Fernando Vidal Olmos hacía lo mismo que vos, pero exageradamente. Eso terminó por crearle una obsesión malsana, viendo complots donde no los había.Nada que ver conmigo; soy de no andar imaginando cosas raras donde no las hay. Ahora bién ¿Que oscuras intenciones habrá detrás de decir llamarse "Clarice" cuando sabemos que ese no es el verdadero nombre de la dama que suele visitar este blog?
No sé, ni quiero imaginarlo.
Con respecto a tu miopía,solo puedo decirte que yo tengo presbicia...pero es algo natural en los hombres ya grandecitos com yo.
El día que no vea más, me hago de la secta.

Salemo dijo...

Ah, me olvidaba: yo no tengo la culpa si en momentos en que me siento identificado con un pollo al espiedo debido al intenso calor de estas latitudes, usted esté pasando frío por sus pagos Mejicanos. Es un problema de la globalización que fomenta la Internet vaya a saber con qué intenciones.

Clarice Baricco dijo...

"¿Que oscuras intenciones habrá detrás de decir llamarse "Clarice" cuando sabemos que ese no es el verdadero nombre de la dama que suele visitar este blog?"

Toda una historia amigo. Te contaré. Hace casi cinco años inicié mi blog con mucho pánico escénico. No sabía mucho de blogs, pero sí me di cuenta que la mayoría usaba seudónimos.

Clarice es por Lispector y Baricco por Alessando. Entre muchos escritores que admiro, elegí a estos por hacerle honor a la persona que me presentó sus letras.

Usé el seudónimo creyendo que podría escribir sin represiones, con liberalismo y además, no quería que nadie supiera de mí, pero resulta que a los pocos meses, mi editor me destapó y me explicó todas las ventajas que tendría si daba mi nombre real.

Recuerdo que lloré esa vez y no lo acepté fácilmente. Al final, puse en mi perfil mi nombre real.

Pero resulta, que cuando se me ocurrió preguntarle a un par de amigos que aman a la Lispector, que ya empezaba a pesarme el nombre, me dijeron que siguiera así, y me dieron sus razones.

Total que para terminar mi larga historia, solamente quiero decirte y espero que me creas: Clarice y Graciela son la misma esencia. No son dobles. Es la misma.

Y ahora, creo que el pequeño mundo que me lee, lo sabe. De hecho, por ahí tengo textos contando la historia.

En fin. Sé todo este rollo de los seudónimos. Le tengo mucho pero mucho cariño y un excelente recuerdo por mi seudónimo. Al menos he conocido personas amantes de Lispector y de Baricco.

En fin.

Mucho por comentar.

Recibe un abrazo invernal de Graciela.

Salemo dijo...

A mi me pasó algo parecido;yo empecé como Salemo, el nick que conservo en los comentarios y la primera vez , luego de un tiempo, que di mi verdadero nombre en los comentarios de un blog amigo, el dueño del sitio me puso que era como si de repente Superman se empezara llamar Clark Kent, que a Dorelo no lo conocía nadie, que el superhéroe era Salemo.
Pero, como soy un mal llevado, ahora firmo todo con mi verdadero nombre.

Clarice Baricco dijo...

jajaja...pues a mi la mayoría me dice Clarice sabiendo que de mi nombre real, me di cuenta que no les importa porque sí me creen que soy la misma esencia, jijiji.
Espero que tú también me creas.
Bueno, Gilda te lo puede confirmar, que somos antiguas amigas de blog.
Aunque no te creas, a veces tengo impulsos locos de acabar con el Clarice, pero cuando según estoy decidida, me pongo a llorar. Al blog le debo algo bueno a mi vida.
Bueno, insisto, espero que me creas. Y sino, pues no, ja!

Abrazotes.

Gracielaaaaaaa

Salemo dijo...

Yo siempre le creo a las mujeres.
Así me va.