domingo, 20 de febrero de 2011

Vivir de la literatura es posible- Miguel Dorelo


Vivir de la literatura es posible- Miguel Dorelo

Claro que se puede vivir de la literatura. Si yo lo he logrado, cualquiera de ustedes, o casi, puede hacerlo.
Fijárselo como objetivo es el paso primordial; después todo se basa en ponerle ganas, una dosis de sacrificio y mucha perseverancia. Si a esto le agregamos el talento mínimo necesario ya tenemos casi asegurado el éxito.
A esta altura no voy a andar pecando de modesto y aunque no pretendo ponerme como el gran ejemplo a seguir, creo que estoy en una posición lo suficientemente privilegiada como para poder marcarles una serie de pasos que seguramente les será de gran utilidad si deciden hacerme caso.
Empezar de abajo, como suele decirse, es muy importante: los pequeños objetivos los irán llevando a hacia la meta paso a paso. Si se hacen bien las cosas, solo es cuestión de tiempo alcanzar todo aquello que deseamos.
Personalmente comencé observando a mí alrededor, a parientes y amigos que sentían mi misma atracción por las letras. Ahí fue cuando comenzó todo; mis primeros ingresos monetarios gracias a la literatura fueron los generados por libros que pedía prestados a parientes y amigos y luego vendía en una librería de usados en mi pueblo natal. A simple vista esto les podrá parecer una nimiedad, pero déjenme decirles que gracias a esos ingresos pude expandirme rápidamente. En menos de un año había logrado acumular lo suficiente como para intentar un salto de calidad en mis aspiraciones: trasladarme a Buenos Aires en donde las oportunidades de expansión cultural serían mayores y de paso poner distancia con todos aquellos constantes reclamos de devoluciones.

Una vez ubicado en un dos ambientes en la zona del Once comencé  a relacionarme con los que serían mis casi incondicionales aliados en mi carrera hacia la meta final.
Empecé reclutando a los que a mi parecer eran  los más duchos para la tarea que realizarían bajo mis órdenes; en una semana pude formar un equipo bastante homogéneo al que solo me llevó un par de días entrenar. Los pibes estaban entusiasmados y ya en el primer día hicieron un promedio que prometía un negocio redondo. Los costos eran bastante bajos, una Coca, un sándwich  y unos pocos pesos por cabeza. Los puse a porcentaje, se evitan riesgos innecesarios y también que boludeen o se distraigan leyendo. En la primera semana de laburo la habitación del departamento estaba hasta el techo con los libros que robaban principalmente de las librerías del centro. De paso, los sacaba del peligro que les significaba andar entre los automóviles limpiando parabrisas de gente mal llevada; estos hijos de puta dos por tres atropellan a alguno. Encima, una de las pendejas del grupo se había calentado conmigo y como quién no quiere la cosa ya tenía solucionada también la parte sexual. Buena piba, de vez en cuando le tiraba un mango extra. Creo que era menor, pero en la calle se madura muy rápido.
A todo esto,  ya había hecho los contactos con González, el director de cultura de La Matanza y me convertí rápidamente en su principal proveedor para todas las bibliotecas populares del distrito. Es impresionante la guita en subsidios que se maneja para la educación del pueblo. Siempre fuimos “miti y miti” y jamás tuvimos problemas. Todavía existen las buenas personas con las que hacer buenos negocios.
Como les dije, de a poco pude ser el que soy, sin apuros, perseverando, fijándome nuevas metas, sin quemar etapas al pedo, equivocando el camino a veces, como cuando puse el taller literario, les cobré la inscripción por adelantado, los materiales de estudio y me tuve que comer dos meses de andar ocultándome para que no me lincharan cuando se avivaron que no tengo ni idea de lo que es un adverbio.
Pero, no es cosa de que toda la vida uno se conforme con pequeñas porciones del pastel cuando la torta de bodas está ahí no más, al alcance del que quiera comer de ella.

No me puedo quejar, el sueño que tuve desde niño, vivir de las letras, lo he podido realizar en parte; pero aun me queda el último y trascendente paso, ese que si sale como lo tengo planeado me asegurarán un buen pasar para el resto de mis días.
Ya saqué los pasajes he hice los contactos necesarios. El domingo salgo para Londres y a más tardar el martes comenzaremos a poner en marcha el operativo. En un principio hemos coincidido con mis ocasionales socios en que resultaría imposible realizar el operativo en su mansión de Kensigton en el West London ya que allí hay una fuerte guardia de seguridad en toda la calle las veinticuatro horas del día. Deberemos ultimar hasta el más mínimo detalle y dar el golpe en la finca de Aberfeldy en Escocia o en su defecto trasladar todo el equipo a Edimburgo, más precisamente a Merchiston y aguardar allí nuestra oportunidad.
La tipa esta hizo más de seiscientos millones de libras esterlinas con la zaga del niño mago ese y sus allegados no van a tener reparos en pagar un rescate de un diez por ciento de esa guita para recuperarla con vida. Además, después lo recuperan con cualquier verdura que escriba para un nuevo libro: una vez que tenés la fama la gilada compra lo que sea.

Bueno, espero que de algo les sirva toda esta experiencia de vida; prueben, vayan despacio, fíjense una meta y métanle para adelante con fe: se puede vivir de la literatura.
Y más adelante, cuando adquieran la suficiente confianza en sus propias aptitudes vayan por más.

Les tiro un último dato por si les sirve: están vendiendo bien Felipe Pigna, Mempo Giardinelli y Federico Andahazy entre otros. Estudien las posibilidades, evalúen los riesgos y las probables ganancias, investiguen a las victimas y en una semanita pueden hacer una buena diferencia.
Decidan ustedes si es o no conveniente dejar testigos que puedan identificarlos.

Elaborado para La Cuentoteca


15 comentarios:

A.R.N. dijo...

y...que se le va a hacer, hay que tratar de mantenerse haciendo lo que a uno le gusta.
bes

Salemo dijo...

Esa fue la idea cuando comencé todo este derrotero. Aída. Debo confesar que esta vez el relato es autobiográfico.
Si me sale bien lo del secuestro pongo una editorial y prometo publicarles lo que escriben. El ochenta por ciento para mí, claro.

María del Pilar dijo...

Dicen que el mundo es de los audaces. Interesante historia.
Felicitaciones, Miguel

Salemo dijo...

Gracias, María. Esta vez me resultó más fácil, ya que como le digo a Aída, solo tuve que contar mi historia personal. A propósito ¿ No tendrás unos libros para prestarme? Te los devuelvo el próximo año bisiesto.

El Titán dijo...

gracias por el consejo: ya mismo me voy para la calle Corrientes y me pongo a laburar...

Salemo dijo...

Vaya no más, don Esteban; mis muchachos ya no andan por ahí, estoy metido de lleno en ultimar los detalles para el viaje a Londres.Esperemos en bien de la literatura que vaya todo bien para ambos.

chely dijo...

En bien de la literatura y de los lectores que disfrutamos .
Sorprende un Dorelo que escriba así
FELICITACIONES

María Taltavull dijo...

Usted siempre con buenas ideas, Dorelo. Chapeax (Chapó, para los amigos del barrio). Me parece interesante garantizarse "lo sexual" también, hay que estar en todas en esto de vivir de las letras... Lo tengo en cuenta, y qué nunca nos falten las ironías y las buenas historias... Mueven el mundo. ¡Felicitaciones!

Salemo dijo...

Gracias, Chely. Es sorprendente que aún lean, se ve que les sobra el tiempo. Hoy estoy modesto.

Salemo dijo...

Nunca hay que descuidar ESE aspecto, María; más a mi edad que ya solo me quedan cuarenta o cincuenta años de actividad por delante y aprovechando las ventajas que dan las letras ( antes de escribir las oportunidades eran menos, seamos sinceros). las ironías y la buenas historias también están bien , pero siempre detrás de lo primero.

Oriana P. S. dijo...

Yo pensando que nos iba a ofrecer alguna forma digna de vivir de lo que nuestra mente es capaz de imaginar, y nos sale con esto...
Al principio me lo tomé fatal, no valgo para despistar propiedades ajenas, ni mucho menos para cometer atrocidades como el robo a gran escala o el secuestro y la extorsión. Pero, sabe? En un mundo tan competitivo basta ya de ser idealistas y pensar que tomándome la literatura en serio ganaré algún día un solo euro para tomar el café del desayuno. Así que solo me falta preguntarle... Cuándo sale el próximo vuelo para Londres? Moralmente me sentiré más tranquilo que nunca, porque el chico mago me cae como una patada en las narices...
Grande, Dorelo!

Javi dijo...

Míreme, yo hablando de integridad moral y le usurpo la personalidad a Oriana aprovechando su ausencia.
Mis disculpas, a ambos. Estoy con su Pc y no había tenido en cuenta cambiar de usuario. Pues eso Miguel, que era yo el del comentario anterior.
Saludos.
Javi.

Salemo dijo...

Que cosa la dignidad, don/doña Javi/Oriana; soy de perderla dos por tres, principalmente cuando me enamoro. Todo tiene su precio.
No creas que no he sufrido y he tenido cargos de conciencia, pero se me pasó cuando empecé a recibir los primeros dinerillos, se ve ve que es un buen antídoto para esa dolencia.
Lo de Londres está vigente y bien podría hacer un lugarcito para incorporarte al "equipo de trabajo" ( me resulta chocante hablar de banda de secuestradores), le agregamos un par de millones al pedido de rescate y listo. Te comento que a mí el niño y la autora no me caen tampoco muy bien, de ahí que descarte lo que era el plan original: enamorarla y casarme con ella, cosa que hubiese sido mucho más sencillo ( las señoras que me conocen íntimamente pueden dar fe de ello), pero vengo de un par de malas experiencias sentimentales y quiero tomarme un descanso de ellas, así sean multi-millonarias.

Con respecto a tu usurpación de personalidad, no es que sea un especialista, pero algo debe significar ¿Te pusiste ropa de Oriana para escribir el comentario o solo te sentaste ante su pc?
De todas formas, no te preocupes, esa doble personalidad tiene sus ventajas y una es que las posibilidades de encontrar compañia se duplican. Y eso no está mal.

Ginés Vera dijo...

Me encantó, amigo. Una vez que empecé a leerlo ya no pude quitar ojo. Abrazo bárbaro desde la vieja Valencia.

Salemo dijo...

Muchas gracias, Ginés. Me alegra que te haya gustado el relato y te mendo otro abrazo.
Miguel Angel