
Éxitos y fracasos- Miguel Dorelo
Obsesivamente, casi de forma compulsiva, fue acumulándolos.
En la sala principal de su casa, sobre vitrinas y estantes, para que todos aquellos que lo visitaran pudieran verlos estaban todos sus logros; era lo que se usaba y hasta lo aconsejable.
En el cuartito de atrás, entre cosas viejas y trastos inservibles, se acumulaban ocultos sus innumerables fracasos.
Extrañamente, o quizás no tanto, amaba y valoraba más a estos que a aquellos.
—De los éxitos poco se aprende, se corre el riesgo de añorarlos indefinidamente —reflexionaba —Los fracasos son desafíos, caminos mal recorridos que deberíamos volver a transitar.
Las segundas oportunidades le causaban temor.
—Superarlo será el inicio de una senda a recorrer, quizás hoy mismo empiece —se dijo.
Precavido, decidió que se tomaría unas horas para pensarlo mejor.
Exclusivo de La Cuentoteca
23 comentarios:
Una fábula acerca del éxito. Excelente, Miguel Ángel.
Me pasa lo mismo que el reflexivo personaje del cuento. Si no fuera por los fracasos con todo éxito (como dice un amigo) no tendría éxitos en nada... (parafraseo el Blues de Homero Simpson)
Gracias, Esteban. Son unos relatos un tanto caóticos, entre reflexión y cuento que se generan por si solos y me obligan a transcribirlos.
No consigo domesticarlos.
Don Ranea ¿No seremos medio loser´s ?
Por lo menos en mi caso, sospecho que es así. Al igual que al personaje, los fracasos me caen medio simpáticos.
Lástima que no aprendo nada de ellos.
Interesantes tus reflexiones, Miguel; me gustan porque me hacen pensar.
A mi los fracasos no se simpatizan para nada, te aseguro, tampoco los atesoro.Sí, suelo recordarlos a veces, cuando me suceden cosas, su puestamente nuevas, pero que me dejan una sensación de dèjá vu. Entonces, los recuerdo e intento no repetirlos. Y no los repito, pero cometo otros errores. Aunque después de todo, errar es humano, así que para qué preocuparse... :)
Gracias, amigo, por tu brevísimo.
Gracias, María.
No sé si los fracasos le simpatizan al tipo este, yo creo que más bien lo motivan.
Me perece que cree que el éxito, una vez alcanzado pierde un poco de interés. Debe ser un inconformista.
Ahora, ¿No te parece un gran desafío convertir un fracaso en un éxito?. No es necesario una máquina del tiempo, solo corregir errores o generar las condiciones favorables para que no se vuelvan a cometer. Y a lo mejor todo cambia. O no, pero se ve que el solo intento lo entusiasma.Es medio raro este señor. Por ahí nos cuenta si lo intentó y que resultados obtuvo.
Yo no hablaba de corregir errores, Miguel, en realidad estoy mal por un tema personal y eso se reflejó en mi comentario.Digamos que es una situación complicada.
Cuando se trata de circunstancias que dependen sólo de uno, por supuesto que tratar de revertir un fracaso es todo un desafío y, si hay algo que me gusta, son los desafíos.
Pero cuando depende de otro,vos, que te la pasás hablando de "Ella" seguro sabés que no es tan fácil...
María, espero que se solucione todo.
No sabés como te comprendo, yo también estoy atravesando una etapa bastante jodida y por problemas que escapan a mi voluntad. En esos casos, cuando dependen de otros factores y personas las soluciones, poco uno puede hacer.
"Ella", en realidad son varias, María, es como mi personaje comodín. A la pobre la inserto en cada situación, que si existiera en realidad, ya me hubiera mandado a matar.
Los dos son válidos. Con su justo equilibrio. Me ha gustado ese reto, de seguir a pesar de ciertos fracasos que llegan sin desearlos. La cuestión es no deprimirse.
Bien Dorelo. Siempre encierras una reflexión para mi vidita.
Abrazos.
G
Gracias,Clarice/Graciela.Me pone muy contento que un texto mio sirva para la reflexión.
Evitar sobre todo deprimirse cuando llegan los fracasos es el mejor modo de encarar la rectificación del mismo. Y si no se puede rectificarlo, pues que quede en el olvido.
Miguel Angel:
Fracasar es una acción, un puente con terminación en dos caminos, sinuosos, destartalados: el primero de ida y el segundo de vuelta.
He fracasado más de lo necesario, pero, tambien, he aprendido que se pueden formular conclusiones concretas, y enfrentarlo como si se tratase de una enfermedad, cuya cura, es uno mismo. Podemos transportar los fracasos en la mismísima sangre, como una enfermedad terminal que día a día nos consume, pero también somos capaces de enfrentar esas adversidades; somos seres racionales, pero por sobre todas las cosas, leemos.
Éxito o fracaso, no es lo mismo, pero son primos.
Saludos, Ernesto Ugarte.
Hola, Ernesto.
Me gustó eso de los dos caminos, uno de ida y otro de vuelta. Eso nos da la posibilidad de transitarlos casi a nuestro antojo, rectificando o ratificando hechos según corresponda o nuestro raciocinio nos indique.Así podremos reconvertir sucesos que creíamos definitivos, lo que no deja de ser una manera optimista de ver la vida.
Exacto!!!
Lo invito a dar una vueltita por mi reciente blog.
ernestougarte.wordpress.com
Saludos.
Una gran reflexión, Miguel.
Has puesto los puntos sobre las ies, y me ha gustado, de verdad. El éxito es aburrido, y pocos sacan enseñanzas de él. El fracaso, bien asumido, puede ser un punto desde el que relanzarse.
Excelente cuento y reflexión.
Ernesto, contáme entre tus lectores. Paso por ahí.
Gracias, Javi.
En lo que decís se basa el relato. Claro que es discutible y dependerá de cada uno darle su aprobación o no al concepto. La idea es generar el intercambio de opiniones. De ahí, algo siempre queda.
Miguel:
Estoy sorprendido con el talento que hay en estos pagos, me refiero a los blogs; entonces, he decidido copiar los contenidos de mi otro blog (wordpress) en esta cuenta.
Hasta la próxima.
Perdedor...
Exacto, mp. Vos siempre das en el clavo; por algo sos el que sos no tenes perdón(Chascarrillo musical, je). Esto más que un relato es una confesión mía que aunque traté de ocultar con una serie de yeites lierarios no dicen otra cosa más que la verdad sobre mi.
¡Loser!
Mmmmmm... Pero ahora ser un perdedor está de moda, es un signo de éxito social.
Seguro que todo esto es una trampa.
De ninguna manera.Soy del tipo perdedor de los de antes y todo lo de antes era mejor, como todos sabemos. Cuando camino por mi barrio me gritan ¡Transparent loser!,que no sé bien qué quiere decir, pero lo sospecho.
Lo único que voy a admitir es que a veces utilizo este sistema para atraer alguna que otra dama con instinto protector.Pero no abuso de ello.
Jua... muy bueno! Propongo escuchar la canción "Perdedores hermosos" de Sumo, no está en ningún CD, pertenece a un demo.
Abrazo.
Gracias; Ernesto. Escuchar a Sumo siempre viene bien, en esta o en cualquier otra ocasión.
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