viernes, 26 de marzo de 2010

La invitada- Javier López y Miguel Dorelo

-Te quiero ya, -me susurró.

La invitada - Javier López & Miguel Dorelo

Ella llegó esa noche de improviso, justo después de un mal día en el que no había tenido tiempo ni para pasar por el supermercado.
Me cogió sin nada en casa. No pude ofrecerle un té, o un café, o un aperitivo... cualquier cosa, aunque hubiese sido una bolsa de patatas fritas. Algo como para ganar un poco de tiempo mientras planeaba una estrategia que me permitiera pasar la prueba.
—Te quiero ya —me susurró, mientras me miraba de esa forma que sólo ella sabe hacer.
Así que no llegó a sentarse y me invitó con un gesto a que la acompañara sin más premura.
—Ven conmigo, ya es hora —fueron las últimas palabras que escucharon mis oídos un segundo antes de entregarme por completo a sus brazos.

Los informes de mi autopsia hablaron de muerte súbita.

5 comentarios:

María del Pilar dijo...

¡Bien por los dos! T'a güeno, chei

Salemo dijo...

Gracias, María. En nombre mio, pero yo creo que Javi también te lo va a agradecer.

Ernesto Ugarte dijo...

Una súbita muerte para una muerte súbita!
Saludos.

Clarice Baricco dijo...

¿Por qué no estaba prevenido el hombrecito? Yo deberé tener despensa extra por si acaso, jajaja...
Muy bien por las cuatro manos. ¿Y si llegaran otro par?

Un beso Miguel.

Salemo dijo...

No sabemos, Clarice. Las cosas pasan en los momentos menos oportunos.
Está en carpeta otra colaboración con Javier. en el blog ya hay algunas cosas escritas a cuatro manos. En el momento que tenga tiempo las voy a etiquetar para que queden más evidentes. Veré también de incrementar el sistema enganchando a algún otro colaborador o colaboradora.
Otro beso para vos.