sábado, 27 de noviembre de 2010

Amarse es lo más importante- Miguel Dorelo

Duerme ella y ambos nos soñamos...

Amarse es lo más importante- Miguel Dorelo

Nos amamos. Ella me ama y yo la amo. Eso es lo que cuenta.
Ella:
—Mi amor, mirá lo que  hice para vos —me dice con esa vocecita que adoro.
— ¡Que lindo! ¿Y qué es? —le pregunto.
— ¿Cómo qué es? ¡Una cajita para tus tés saborizados!
—Claro, que tonto soy. Gracias es hermosa. Como vos. ¿Te puedo preguntar algo?
—Lo que quieras mi Pitufito. —A ella le gusta llamarme así. Yo le digo Gargamel. A veces nos disfrazamos y hacemos el amor hasta la madrugada vestidos de esa manera.
—Decíme, ¿Qué significa “S y M”? Digo, están muy bonitas las letras en medio de la cajita, rodeadas de esos corazoncitos, pero no logro darme cuenta que es lo que significan.
— ¡Que tonto sos! ¡Nuestras iniciales! Para que te acuerdes de mí cada vez que elijas el sabor del té que tomarás.
—Pero, pero, yo me llamo Miguel, hasta ahí todo bien, pero vos te llamás Celeste, con “C”.
— ¡Ay, que boluda! ¡No me lo puedo aprender! Otra vez me equivoqué con mi nombre.
Ella no va a ganar ningún Nóbel, el intelecto no está entre sus rasgos más sobresalientes.
Pero, como quedó dicho: nos amamos. Yo la amo y ella me ama.
Eso es lo que cuenta.

14 comentarios:

María del Pilar dijo...

Es que el amor no tiene explicación, es un sentimiento.
Lindo el cuentito, Miguel.

Salemo dijo...

Así es, María. Por lo general me enamoro de mujeres inteligentes, es lo que más me atrae, junto al buen humor que tengan y sobre todo que las considere buenas personas;y si son lindas mejor, pero bien podría enamorarme de una que no tuviera ninguna de esas cosas, salvo lo de buena persona. Esta chica de la historia es linda ( por la foto , digo)y parece muy buena persona, sobre todo cariñosa; no tiene muchas luces, pero se puede perfectamente dejar de lado eso.
Salúdote y gracias por pasar.

chely dijo...

Es muy noble tu cuento Dorelo.
Sere breve, una vez alguíen me dijo
es importante que la persona se cultive de conocimiento ,aprendizajes ,mas aún si desarrolla su inteligencia.
Poder ver la bondad es
sublime!!- lo demás se adquiere
Gracias, una vez !!

Salemo dijo...

El cuento es ficción, no soy yo el protagonista aunque haya utilizado mi nombre. No estoy enamorado de una chica con pocas luces ni me ha regalado una cajita de madera, aunque si me gustan los tés saborizados.
Pero bien podría ser real. Reitero que me gustan sobre todo las buenas personas; si a eso se le suman otras cualidades como la inteligencia, mejor. El relato tiene la pretensión de que se trate de igual a manera a cualquier tipo de mujer: inteligente, tonta, linda o fea, que es como debe ser. Las malas personas quedan de lado, por lo menos lo que yo considero malas personas, así sean hermosas y super inteligentes.
Es solo eso.
Gracias a vos, Chely.

Salemo dijo...

Comentario al margen: lo que es la nobleza de algunas personas; el amigo y compañero Héctor Ranea me hizo ver un error en lo escrito y lo hizo en forma privada, pero como yo soy un auto-buchón me deschavo solo. En parte creo que fue culpa de Celeste, que si no sabe escribir bien su nombre, bien pudo haber exclamado ¡Hay que boluda! con hache en lugar de sin ella, pero a lo mejor también tuve parte de la culpa. De todas maneras ahora ya está corregido y hagamos de cuenta que aquí no ha pasado nada.
El autor, a vece un poco distraído y que no supervisa lo escrito.
¿No estará enamorado?

Antonio dijo...

Por encima de cualquier cosa, está el amor. Miguel lo sabe; pero además es importante el respeto por quien comparte nuestras horas, más allá de sus condiciones. Quizás esta niña no tenga demasiada instrucción,pero seguramente tiene otras muchísimas cualidades. Me gustó el cuento.

Salemo dijo...

Esa es la idea que quise reflejar con una anécdota sencilla, Antonio. Seguramente que algún inconveniente habrá por las diferencias intelectuales, pero entre afines también las hay. El amor es el motor principal de la relación de pareja, después hay que laburarla todos los días. O al menos eso creo.

María Taltavull dijo...

Tremendamente lindo, Miguel Angel. Es que el amor no sabe de nada. Ella no se acuerda, no de letras, no se acuerda que nombre le dijo que tenía, la muy mentirosa... Jajaja. Uy, ¡a cuántas les habrá pasado! Genial. Un beso, Camila (digo, María)

Claudia Cortalezzi dijo...

Otro cuento doreliano para la colección cuentotecaria.
¡'ta bueno!

A ver si me manda algo traducido, don Dorelo, 'pa Ficciones argentinas, vio.

Bueno, ahora en serio:
Espero que tus cosa anden mejor.
Te mando un beso.
Claudia

Salemo dijo...

Gracias, María. Vos siempre le encontrás una nueva vuelta a mis cuentitos; podría ser eso que decís: capáz que el gil es Miguel y ella en realidad se llama Sarita o Susana.
De todas maneras parece que hay amor entre estos dos. Y habiendo amor todo lo demás es secundario.
Un beso.

Salemo dijo...

No tengo nada traducido, Claudia, en el exterior me ignoran por completo ( y lo bien que hacen). Me publicaron varios cuentos en Brasil pero en español. También en Cuba, pero esos comunistas hablan igual que nosotros.Algo en España y méxico, pero lo mismo: yo creo que el español tendría que ser usado solo acá, así me traducen.
Creo que como decís, estoy adquiriendo un estilo Doreliano, lo que no sé si eso es bueno o malo. El tiempo dirá.
Mis cosas andan mejor, gracias.
Un beso.

Claudia Cortalezzi dijo...

No se haga el modesto, Dorelo.
Me alegra que todo ande mejor.
Beso

Analía Ester dijo...

Cómo detesto las faltas de ortografía y si las cometo yo las detesto peor. Hace un tiempito que tuve que aprender que el amor va mas allá de ellas. Muy lindo relato! Un beso.

Salemo dijo...

Es el tema del cuento, Analía: que no importen los defectos o diferencias del otro cuando uno ama.
Beso.