miércoles, 8 de junio de 2011

El día después de mañana- Miguel Dorelo


El día después de mañana- Miguel Dorelo

Carlos la encandiló con su charla al principio, la sedujo con sus lindos ojos luego y terminó de conquistarla esa primera noche en su casa y en su cama. Idílica relación sin fisuras, anillo al dedo, complemento perfecto de sus sueños más soñados, el hombre esperado y esperable. Amanda supo en esos días que no se podía ser más feliz.
Disfrutaba todas y cada unas de sus salidas, él sabía complacer a una dama, le abría y cerraba la puerta del coche, arrimaba su silla en el restaurant, jamás se olvidaba de preguntarle como andaba apenas se encontraban.
Y finalizar cada velada en el departamento de él o la casa de ella, un buen vino, alguna película consensuada y después, siempre, absolutamente siempre, un derroche de caricias sin guardarse nada para más tarde.
Horas deliciosas, días de ensoñación, meses de felicidades inauditas.
Y, claro, el desgaste que trae aparejada la rutina, aún la más deliciosa.
No siempre es así, por supuesto, hay amores que perduran y se consolidan aún atenuados por el paso del tiempo y la pasión se convierte poco a poco en ternura, que no es igual pero que alcanza. Pero, para que esto suceda hacen falta dos voluntades parejas y lamentablemente este no es el caso; Amanda amaba a Carlos las veinticuatro horas del día, en cambio Carlos…
Y un día, simplemente, él le dijo esto ya no va, hasta aquí llegamos, es lo mejor para ambos.
Verdad o mentira a medias, escudada en el patético egoísmo del que dejó de amar: era lo mejor para él y el fin del mundo para ella.

Al principio intentó reconquistarlo en vano, pero poco tiempo después él volvió a estar en pareja con una chica bastante más joven que ella. Lloró mucho y luego volvió a llorar. Después, ya no tuvo más lágrimas y fue peor, buscó alegrías que resultaron falsas en cuerpos ocasionales una y otra vez, pero ya no pudo volver a derramar lágrima alguna.
Se fue vaciando de a poco, casi sin darse cuenta; sin proponérselo se fue convirtiendo en una cáscara vacía, hueca y seca. Justo ella, tan fruto jugoso y fragante hasta hacía casi nada.
Ya no era una pendeja, es cierto, pero tampoco tan mayor como para alcanzar semejante deterioro. Hacía ya casi dos años que odiaba los espejos: al grande de su habitación lo tapó con aquella manta que ya no usaba.
Y todo por culpa de ese reverendísimo hijo de puta, se dijo por centésima vez sabiendo que se estaba mintiendo, que mucho de la culpa probablemente fuese suya, aún sin quererlo, sospechando sobre su nula capacidad de retención  de lo amado.
Amar así siempre trae consecuencias, la puta madre: ¿Por qué mierda no lo pensé antes?

Después, mucho después, demasiado después, comenzó de a poco a resignarse, adoptó el mejor sola que mal acompañada y trató de llenar sus días con actividades de todo tipo que solamente la ayudaban a acortarlos.

Nunca supo bien por qué, tal vez un poema leído en sus cada vez más largas noches, o la estrofa de una canción escuchada en el estéreo de su auto camino hacia su trabajo, pero un buen día, uno de esos que deberían ser obligatorios, se acostó tranquila y esa gloriosa mañana se levantó distinta, se metió en el baño, llenó la bañera, usó por  fin esas sales que en lejanos y mejores tiempos había comprado. Sumergida en el agua tibia, remembranza de vientres y mejores tiempos  gritó  bien fuerte ¡No me merecías, desgraciado! y volvió a nacer.

Elaborado para La Cuentoteca

11 comentarios:

chely dijo...

Epa!!, fuerte y real
Me gusto mucho

Claudia Cortalezzi dijo...

¡Sos malo, Dorelo!

Muy bueno.
te mando un beso.

Salemo dijo...

Gracias, Chely. Fue un momento femenino que a veces tengo.A veces me preocupa que se están dando muy seguido, pero bueno...

Salemo dijo...

¿Por qué malo, Claudia? Hago sufrir un poco a Amanda pero luego la rescato. La recuperación de la autoestima, quién no la ha perdido luego de un desencuentro amoroso,es un volver a nacer. Ahora puede intentarlo de nuevo, no siempre le va a ir mal.
Otro beso.

chely dijo...

Miguel cuentas una realidad, tan bien lograda.¿Sabes cuantas Amandas existen en ésta vida?
Excelente lo tuyo.
Nivel a que nos tienes acostumbrados

Salemo dijo...

Hay muchas Amandas porque los hombres son malos. Menos yo, claro.
No, en serio, Chely, enamorarse implica arriesgarse y muchas veces las cosas no se dan de la manera ideal. Esto vale tanto para mujeres como hombres, no debe existir persona alguna que no haya sufrido por amor.
Yo creo que no deeríamos enamorarnos más, pero seguro que lo seguiremos haciendo. No escarmentamos.

El Titán dijo...

Muy bueno Dorelo aunque ese renacer me suene a budismo ideal: en la vida mejor nos pegamos un tiro...
Disculpe si soy mala onda...

Salemo dijo...

Una evidente falla en el cuento, Esteban; si suena a budismo ideal no soy yo el que lo escribió, ya que lo más cerca de la "sabiduría" oriental que suelo estar es cuando entro a una página para adultos en los que unas japonesitas saben hacer de todo. Muy sabias las chicas.
Este renacer de Amanda es solo una metáfora sobre la recuperación de la dignidad y la autoestima que suelen quedar por el camino cuando alguien nos rechaza (son suposiciones mías, ya que nunca me ha pasado semejante cosa: solo a una desquiciada se le ocurriría algo así). Me pareció que esta chica había sufrido demasiado y quise darle otra oportunidad. Si no sabe aprovecharla ahí si que incorporo un 32 largo o corto a la trama y que se gatille. El autor no está para andar arreglando todos los quilombos de sus personajes cuando ni siquiera puede hacerlo con los suyos.

A.R.N. dijo...

muchas veces el pensamiento femenino funciona asi. depende de la mujer, tenemos tantas variantes como mujeres hay. besitos

Salemo dijo...

Exactamente lo que nos suele pasar a los hombres; aunque superiores, creo que tenemos muchas cosas en común. je.

A.R.N. dijo...

miguel, querido, si hay algo que admiro en vos, ademas de tu manejo de las letras, es esa capacidad de jugar a la guerra de generos de mentiritas.
andaaaaaaaaaa, superiores porque la media de estatura es mas alta, sera porque como el cerebro esta hueco y no pesa, pueden crecer mas.
besito bombon