viernes, 12 de junio de 2009

Estrategia de mercado- Miguel Dorelo

¿Cuántas veces sospechaste que esto es así?


Estrategia de mercado- Miguel Dorelo

—Juanita…dígale al señor González que pase, por favor.
—Entendido, señor.
La oficina era muy amplia pero con pocos elementos. Un importante escritorio de vidrio y acero dominaba el ambiente. Una mesa chica, dos sillones y un pequeño bar completaban el mobiliario.
—Tome asiento, González. ¿Me trajo lo que le pedí?
—Aquí está, señor Dumont. Ordenado por fecha y lugar. En un adjunto podrá ver las estadísticas de cada uno de nuestros trabajos.
Aunque próspera, la empresa Dumont, debido a la crisis financiera mundial, había visto frenado su plan de expansión semestral en casi cinco puntos, lo que ameritaba en forma urgente un “plan de salvataje”. Rápidamente, luego de una reunión de los principales accionistas de la empresa se había llegado a la conclusión que lo más adecuado sería contratar los servicios de González y González, responsables directos del crecimiento de otras empresas del rubro.
Pierre Dumont, socio mayoritario, decidió que él mismo se encargaría de realizar el contacto a fin de ultimar los detalles de la operación. Es por esto que estaban reunidos en su oficina del piso sesenta y cuatro y daba un primer vistazo a la carpeta que había depositado en sus manos Juan González, socio y hermano de Pedro González.
González y González eran las cabezas no muy visibles de un pequeño laboratorio de las afueras de González Catan, provincia de Buenos aires, que en apariencia se dedicaban a elaborar caramelos de propóleo, cápsulas de ginseng y comprimidos de jalea real desde hacía más de cincuenta años.
—Muy interesante —murmuró Dumont al tiempo que leía en voz alta:
Años 1957-1958.
Cliente: Mayer Korporation, Dusseldorf, Alemania Occidental.
Área de trabajo: continente Asiático.
Producto: CGA01. Nombre poular: gripe asiática.
Resultados acordes a lo planificado.
Saturación controlada en el límite fijado: 4.000.000 de individuos.
Porcentaje resultante de ganancia neta incrementada: 17,08 %.
Años 1968-1969.
Cliente: Aroche Inc., New Jersey, EE.UU.
Área de trabajo: Hong Kong y zona de influencia.
Producto: GHH02. Nombre popular: gripe de Hong Kong.
Pequeña desviación en plan maestro.
Desfasaje en límite acordado: 2.000.000 de individuos sobre estimación de 1.500.000.
Porcentaje resultante de beneficio: 19,3 %.
—Perdone que lo interrumpa, señor Dumont —intervino Gonzalez, —en este último caso hubo un pequeño inconveniente con la primer cepa. La GHH01, lo que incrementó un poco el número de víctimas fatales necesarias, pero no hay mal que por bien no venga dicen; el incremento en ganancias fue superior, como habrá visto.
—No veo lo del 2003, gripe aviar se le llamó —casi interrogó Dumont.
—No fuimos nosotros. La naturaleza a veces también hace de las suyas. De todas formas, solo 250 víctimas fatales no crean las condiciones adecuadas para una correcta operación. Un verdadero fiasco.
—Está bien, vayamos a lo que nos interesa ¿Qué han preparado esta vez?
—Bueno, causalidad más que casualidad, diría yo; lo que en un principio arrancó como un habitual pedido de “crear pánico en los consumidores”, nos puso en las manos una oportunidad fantástica. Por pedido de un cliente, proveedor de carne vacuna a nivel mundial, procedimos con lo habitual en estos casos: la infección por medio de una cepa exclusiva de nuestro laboratorio en un grupo de porcinos. Luego de hacer llegar la información a medios amigos, por lo general se logra la baja de consumo casi inmediata de este producto con el consecuente incremento en el de nuestro proveedor amigo.
Una pequeña falla al principio, el contagio de algunos humanos y una nueva intervención de nuestros contactos en la prensa, nos encuentra posicionados de una forma única. Esta vez, ni siquiera tendremos que pedirle un adelanto para el lanzamiento.
— ¿Y cómo beneficiaría esto a mi laboratorio?
—Lo habitual. Exclusividad en el antídoto contra esta nueva peste. Siempre contamos con ambos lados de la moneda. El resto es simplemente cantidad de víctimas fatales, consecuente pánico mundial, dejar pasar el tiempo establecido y por último vender y empezar a cobrar.
— ¡Trato echo! Siempre es un placer hacer negocios con gente capaz y responsable. —Juanita… una botella de champagne y dos copas, por favor.


Exclusivo para La Cuentoteca

10 comentarios:

Alejandro Ramírez dijo...

Ese es el lado oscuro de la historia. ¿Creer o no creer? Bien por la narración.

Ogui dijo...

Y... en algunos lugares pasa. Alguna vez la pampa húmeda fue escenario de una prueba incontrolada de rabia vacuna (para hacer una vacuna contra la rabia?) y el que terminó fuera fue el becario que lo denunció...

Salemo dijo...

Gracias,Alejandro. Y ahí está la cuestión: ¿Todo ficción o algo de verdad? Quien supiera.

Salemo dijo...

El hilo se corta por lo más delgado, dicen con razón algunos, don Héctor.
Piensa mal y acertarás, dicen otros.
Y nosotros conociendo lo que nos dejan, nomás.
Saludos.

María del Pilar dijo...

Hola, Salemo, ya la había leído y me gustó: es una buena ficción, que tiene la valentía de señalar cosas que lamentablemente pueden pasar en la vida real.

Salemo dijo...

Así es María. Creo que muchos sospechan que en parte es así la historia real.
A propósito: no recuerdo haberlo subido en ningún lado,pero muy bien de la cabeza no ando, así que ya me acordaré donde pudiste haberlo leído. En el equipo no está.Creo.

María del Pilar dijo...

Te noto desmemoriado, estaba en el equipo, reservado, de eso estoy muy segura y si no subió adonde tenía que subir, este cuento tiene vida propia... :-(

Salemo dijo...

Aclaremos para los "extranjeros" que lean esto, María; el o los equipos son blogs privados en los que se acumulan cuentos de muchísimos autores a la espera de ser seleccionados para luego ser publicados. María,yo y unos cuantos amigos más ( escritores/lectores), somos seleccionadores e inclusive nuestros propios cuentos suelen pasar por allí. No es el caso de La Cuentoteca, ya que aquí solo hay relatos propios.
Volviendo al tema, María, en los equipos están pasando cosas raras y esta es una más. Este relato no está allí, aunque puede haber estado. Creo.

Cyborg-poeta dijo...

Lejos de los comentarios...
...muy buen relato y a la vez da escalofríos si tenemos en cuenta que la realidad a veces supera cualquier cosa...

Saludos
Te leo...

Salemo dijo...

Lo tétrico es que la mayoría cree que la realidad es probablemente muy parecida al cuento; y no sería extraño que así fuera.
Gracias por leer y comentar, Ciber.