domingo, 25 de julio de 2010

Especial ajedrez- Miguel Dorelo

Historias entre trebejos...

Protección- Miguel Dorelo
Aquél torneo de ajedrez resultó un fracaso. Los contendientes no pudieron adaptarse a la modificación en el reglamente impuesto por los auspiciantes del evento: la sociedad protectora de animales.
—Declarar a los caballos “Intocables, especialmente protegidos y libres de todo acto de crueldad” atenta contra la idiosincrasia del juego —se quejó uno de los jugadores

La conquista- Miguel Dorelo
— ¿Me parece a mí o esa mina me está tirando onda?
— ¿Cuál?
—La de negro, esa que está al lado del jovato.
—Olvidate, boludo; es la jermu del Chabón y está super custodiada.
—Algo tengo que hacer ¡Está re buena!
—Te come la guardia. Te ensarta un alfil o te pisa un caballo. Se comenta que tienen francotiradores en las torres. El rey es muy cuida. Parece que la tipa dos por tres lo cornea.
—Vos dejáme. Aunque sea avanzando de a una casilla, pero vas a ver como me la encaro.
—No te lo aconsejo, nosotros somos dos tristes peones y la nobleza es muy puta.
—Hacéme gamba, no seas jodido.
—Está bien. ¿Qué hago?
—Lo habitual, como para que no sospechen nada, mandate un 1e4.
Del resto me encargo yo.
Esta noche duermo acompañado.

El asesor- Miguel Dorelo
Debía ganar a cualquier precio ese torneo, pero por el nivel de los participantes sabía que no resultaría fácil.
Se preparó durante meses y participó en torneos menores para llegar a la contienda en plenitud.
Aunque ganó todos ellos, no fue con el suficiente margen como para confiar ni siquiera en un buen desempeño en aquél que le interesaba.
Debía pensar en alguna estrategia adecuada para incrementar sus posibilidades, los tiempos se acortaban.
Y un buen día, su mente se iluminó: un buen asesor, eso es lo que necesitaba.

Todo funcionó de maravilla; llegado el momento, el tan soñado triunfo fue casi un trámite.
Desentenderse de las torres enemigas gracias a los consejos de su asesor le dio ese plus tan necesario. Entre jugadores tan parejos esa mínima ventaja resultó ser clave
Contratar a Bin Laden resultó ser una idea brillante.
Sin dudas, un verdadero experto.

10 comentarios:

Antonio dijo...

Ya te los conocía a través del hilo de Rafa. Excelentes los tres.

María del Pilar dijo...

Yo también te los había leído, ingeniosos los tres y un aplauso cerrado para "El asesor" muy bueno.
Me hiciste acordar que tengo que actualizar mi blog :)
Abrazos

Salemo dijo...

Gracias, Antonio. En efecto: son los mismos con alguna pequeña corrección de último momento.

Salemo dijo...

Gracias, María. Vaya u actualize no más. Yo paso por ahí y dejáme decirte que estás algo vaga. Escribís en los hilos y no los aprovechás para el blog. Yo si.

MARIA PIA DANIELSEN dijo...

Muy ingenioso, Dorelo. Me mató "El Asesor", excelente. Felicitaciones!

Salemo dijo...

Gracias, María Pía. Estos relatos suelen salir de lo que habrás visto en otros comentarios: hilos internos en Facebook del Grupo Heliconia en el que se suele promover un tema. A veces los corrijo un poco y utilizo alguno de ellos para el blog.
El asesor surgió casi de inmediato, ya que el humor negro es una cosa que me atrae bastante...Y a veces me atrae problemas también.
Un beso.

Ogui dijo...

En efecto, conocimos desde pichones a estos señores cuentos breves. Mi favorito es el del peón decidido a todo. Está tan convencido que da ternura. En cierto modo me recuerda (pero sólo porque soy un atador de nudos barroco) a la anécdota de la película de Peter Greenaway: "El cocinero, el ladrón, la mujer y su amante"... o por lo menos la continuación posible de tu cuento podría ser como una de esas escenas. De hecho, la literatura en este formato convoca a evocar esos nexos. Cada uno elige cuál...

Salemo dijo...

El peoncito bravo es, como bien dice don Ogui, muy querible. Fanfarrón y agrandado como todos los petisos pero no le falta razón: las mujeres son todas iguales ( hermosas y dulces, pa´ que no me tilden de machista...Otra vez)sin importar sin son plebeyas o una reina casada y todo. Y si encima ella se le insinúa...
Con respecto a la peli, espero que no termine como el amante, por más que haya sido un plato muy bien presentado.
Saludos.

María Taltavull dijo...

Los tres relatos, muy lúcidos... ¡Bravo! Qué bein definidas todas las jugadas, unos finales que hacen jaque...

Salemo dijo...

Gracias, María. Creo que me voy a anotar en algún torneo.Mi futuro está en el ajedrez.