domingo, 23 de agosto de 2009

Elle y sus silencios-Angel y sus rarezas-Giselle Aronson y Miguel Dorelo

Escenas de la vida conyugal...

Elle y sus silencios- Miguel Dorelo

Creo que por fin encontré a la mujer ideal.Recién nos conocemos, es cierto, pero es tan grande el mutuo sentimiento como la idílica comprensión de nuestras almas.
Algunas veces, las menos, hemos tenido alguna diferencia, no lo voy a negar; ¿Quién no?; pero cuando esto ocurre, echamos manos a un recurso conciliador que surgió espontáneamente desde nuestros corazones enamorados.
Saben, sabiamente nuestras mentes, aferrarse a las coincidencias y dejar de lado las pequeñas, intrascendentes diferencias.Es en la amada poesía, esa que nos acompañó desde el mismo principio de la relación, en donde encontramos el rápido alivio a nuestras cuitas.Una mirada directa a sus hermosos ojos, pone sobre aviso a mi pequeña Elle, sobre lo que a continuación de mis labios surgirá.Raudos, los primeros versos del amado poeta trasandino, corren en salvaguarda del sentimiento apenas empañado por esa ñoña discusión sin sentido, tan fuera de lugar entre dos seres que sin dudas han sido hechos el uno para el otro.
Las primeras estrofas: “Me gustas cuando callas, porque estás como ausente...” te hacen cambiar la mirada. Implacable continúo:…”Y me oyes desde lejos…” Y la ternura invade todo tu cuerpo. …”y mi voz, no te alcanza…”. Y en este momento comprendes que ya no hay razón en el mundo que pueda hacerte sentir ningún enojo hacia mí. La paz ha sido alcanzada por fin.
Me recuesto en mi sillón favorito. Tú de lejos me observas arrobada, en silencio. Por fin callada.Sé que mi pequeño acto, tendrá su recompensa. Elle es muy sensible, gracias a Dios.
Por fin, callada, mí mi Señor.
—Tráeme una cerveza, que ya empieza el partido —ordeno.
No hay nada más placentero que mirar a Boca en la tele, sin escuchar el parloteo constante e histérico de una mujer.
Aunque esa mujer sea mi Elle.

Ángel y sus rarezas- Giselle Aronson

Me dijo que era raro apenas nos conocimos. Supuse que se refería a algunas mañas propias de su edad o la excentricidad que se les achaca a los escritores. Pero no. Ángel es un ser extraño, por demás.
Pude aceptar y comprender sus dificultades con el manejo del celular. Al principio creí que mis aptitudes interpretativas habían alcanzado su máximo esplendor cuando descubrí que mensajes como: “M?s sl ugr fbrshx&”, significaban: “Salgo para allá, poné la pava para el mate”. Era tal el esfuerzo que implicaba tal decodificación que un día lo eximí de responderme por el móvil.Su colección de tes saborizados es la envidia de todas las vecinas del barrio. Guarda con primor, cada saquito en una caja compartimentada de madera, con su nombre grabado en la tapa en un exquisito diseño de letras y flores barrocas.
Y no sabe conducir. Para él, es lo mismo un PT Cruiser que un Renault 4. Claro, que el señor se beneficia del vehículo y de mis servicios de incondicional conductora, pero jamás se ha ocupado del mantenimiento y nunca mostró interés alguno en aprender a manejar.
Esta tarde tengo que llevar a lavar el auto y Ángel está adosado a mí, desde hace horas. Yo lo adoro, debo reconocerlo, este hombre me cambió la vida, pero a veces se pone cargoso, sobre todo cuando voy a salir.Tengo que pensar alguna estrategia que me permita irme un rato, despejarme, tomar un café, leer y visitar a alguna amiga, mientras dejo el coche en el lavadero.
Hoy es domingo y juega Boca. Esa es mi gran oportunidad. Minutos antes que comience el partido voy a volverme muy locuaz y le contaré todo aquello que pase por mi cabeza. No lo podrá resistir y me pedirá, buscando las formas más inverosímiles, que me calle. Yo aceptaré, fingiendo docilidad. Una vez que Ángel esté hipnotizado, en estado catatónico, mirando a su equipo, yo partiré rauda hacia la libertad.

Exclusivo de La Cuentoteca

6 comentarios:

María del Pilar dijo...

Está bueno, me gustó.Los opuestos que se atraen y se aman, aunque Angel sea un típico machista y Elle, la mujer independiente que conoce los defectos del compañero y los explota en su beneficio.
Aplausos para la feliz pareja literaria

Nanim dijo...

Ambos llegaron al nudo desde los extremos de la soga. Ambos personajes y ambos autores, claro.

mp dijo...

Ay, Salemo, estás tocado por la soledad... ¿Qué pruebas hay de que "Giselle Aronson" existe y no es sólo producto de tu imaginación?

Ustedes los escritores son todos raritos, es cierto.

Laluz dijo...

Eso, Salemo, cómo sabés?

mp dijo...

¿Y cómo sabemos, además, que Laluz no es sólo Salemo imitando a Norman Bates?
Jamás lo sabremos...

Salemo dijo...

¿Y Miguel Dorelo,eh?.¿Existe?
"Por las noches la soledad desespera...". Como dice la letra, es muy probable que el autor, quién quiera que sea,se haya inventado una "enfermera del amor".
Y que conste que la Bersuit no es de mis favoritas, pero venía al caso.
¿Por qué habrá elegido un apellido judío, siendo ateo?